sábado, 3 de octubre de 2026

Ventana

 Si te asomas por la ventana, puedes verme, estoy con los brazos abiertos, me acompaña mi perro saltarín y tengo una campera verde.

Esa ventana que nos mostró las mas hermosas vistas de una ciudad avasallante, de rojos y naranjas atardeceres, y una luna menguante que se posa sobre ella, una ciudad noctámbula y brillante.

Donde brindamos por las buenas y compañías y el amor que existía. 

Una ventana que abrimos con tanta intensidad que la brisa se sorprendió al quedar opacado con nuestro brío.

Conversaciones eternas, caricias sin fin, besos fuera del tiempo. Tiempo que no hizo justicia cuando tu piel rozaba la mía.

Si te asomas por la ventana, puedes verme, amándote a la distancia, la cual se hizo presente en momentos de desesperanza,

Sigo con los brazos abiertos, y me acompaña mi perro juguetón, ahora llevo un suéter negro y una bufanda marrón.

Aunque ya no pueda verte ni tenerte, te recordaré cuando suene alguna canción.La que sonó tantas veces en ese balcón.

Ventana cerrada, esperando que seas encantada una vez más por la fantasía y que sea realizada sin dudas como el amor que te tenía.




Llévame a la luna

Llévame volando a la luna, como cantaba Sinatra.

Luna que ha estado tan cerca y yo tan distante de ella.

Esa luna que me contaban cuando era niño que una vez se la había llevado a una mujer.

Que convierte a hombres en licántropos una vez al mes.

Quien nos acompaña en las noches al soñar o en una playa donde se dejó al sol marchar.

Dos veces la vi en el tarot de desconocidas que me indicaban que era mi elemental acompañante.

Una vez más en tu sala de estar la luna salía con soltar para decirme que suelte mi ansiedad.

Luna que creemos que estará en el mismo lugar cuando queremos pero olvidamos que su libertad y forma de cambiar hace que suspiremos al admirar.

Luna que mueve mareas y corazones, que cura enfermedades del alma que no solo vemos de noche sino que también aparece en el alba.

Luna de mi vida como le decía Khal Drogo a Daenerys y que yo tengo la dicha de susurrártelo al oído de por vida.

Luna de tantas fases, formas y colores que mi fortuna hace que pueda sentir sus aromas a vainilla y flores.

Plateada, dorada, roja llena de pasión, luna de mi devoción que me mira de cerca y que toca mis labios y nacen estrellas de sus besos en una explosión.

Así como haces crecer las siembras y el cabello, Luna, plantó esta semilla del amor para que juntos la veamos crecer y brillar.

Luna de Margarita es, como decía el viejo tío Simón, que siempre estuvo allí iluminando mi camino y ahora luna te veo y te entrego mi corazón.